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Los Prisioneros en una de sus canciones interpretan y resumen lo que Francisco Flores ahora nos escribe, cuando dicen que en el colegio “nunca nos enseñaron que lo nuestro también es cultura”. De seguro los cañetinos de la generación de Francisco y otros más, disfrutarán este relato. A raíz de mi columna titulada “Ya es hora de defender lo nuestro…” del día 30 de enero; (Lea acá…) el señor Ricardo Martínez Medina ingresó en la misma, un comentario que dice así:
¿Qué es lo nuestro?
Que esta pasando con cañete y su gente ese toque de intelectualidad que se le había dado con las Garciadas, donde no sé cuántos, pero no creo sean muchos los que la apoyen. Ahora nuestro amigo que defiende nuestra gloriosa escuela N1 donde estudié por 9 años 78 al 86 y ¿Que? solo decirles que a veces ya no los leo ni me interesan sus comentarios añejos, que la arquitectura de la escuela y ¿Que? acaso no es la misma que esta en Serena en Puerto Montt en Arica o en fin en todo Chile...... atinen..... Feliz verano 2007 desde la ciudad de la eterna primavera adiós, Arica”.
La pregunta, a pesar de haber sido hecha con ironía e insensibilidad no deja de ser interesante , porque analizar realmente qué es lo nuestro no es tarea fácil; pero atendiendo a los tiempos que corren y dado la mecanización de las relaciones humanas a todo nivel, prácticamente no hay tiempo para detenerse a disfrutar aquello que es verdaderamente nuestro.
Los jóvenes hoy por hoy todo lo tratan a través del celular y el correo electrónico; personalmente he visto a mi hijo conversar en forma simultánea con más de 5 personas, aparte de las otras actividades que está realizando a través del computador, ciertamente sus intereses son diferentes a los míos,
Vivimos una época de frialdad absoluta en lo que a relaciones humanas se refiere, por cuanto no hay interés en los jóvenes por reunirse en torno a una mesa familiar, por ejemplo, y disfrutar de una distendida conversación.
Pero vamos a los que nos convoca en esta oportunidad.
¿Qué es lo nuestro? Recuerdo que mis profesores de la Escuela Nº1 de Cañete cuando hacían clases pusieron mucho énfasis en que recordara siempre el legado de mis antepasados, fueran estos mi abuelos, mis padres, mis profesores, mis amigos, las calles de mi pueblo, en fin todo cuanto en aquel momento era presente; porque decían que con el tiempo aquello sería mi pasado y se convertiría en lo más preciado de mi vida.
Entonces ¿qué es lo nuestro? Mío y de mis hermanos. Es el legado y los recuerdos de nuestro padre arreando los bueyes y la carreta con carbón, ya sea bajando de los cerros de Butamalal, o bien desde las lomas de Tucapel Alto con leña de roble para vender en Cañete. También mío es el recuerdo de mi padre por las noches al calor de un fogón tocando la guitarra y cantando canciones del folklore chileno y mexicano.
¿Qué es lo nuestro? Mío y de mis hermanos; es el recuerdo de nuestra madre lavando ropa ajena en el estero El Carmen para hacer mas placentera la vida familiar colmada de necesidades, pero que con esfuerzo y sacrificio se podía dar la batalla por la vida.
¿Qué es lo nuestro? Mío y de mis amigos de la calle Esmeralda; es el recuerdo de todas las “pichangas” en donde nos divertíamos, gozábamos de la vida joven y muchas veces planificando entre todos lo que podríamos llegar a ser en el futuro. Allí están en esos recuerdos hermosos Víctor Garcés y sus hermanos , los hermanos Riquelme, hijos de Don Adán (Olegario, Mario y Rosamel); los Zúñiga , los Retamal, Don Nano Díaz y sus hijos Santiago y Pedro; también los Olave (Mario y Ambrosio “Pocho”); también “Godo” Esperguel (con quién me disputaba el puesto de arquero) en fin; todos ellos, y muchos más forman el cuadro del equipo de fútbol de mi barrio; ese pichanguero y bullicioso que hace sonreír al añorar tantos goles y la misma cantidad de “ alegatos” cuando considerábamos que éramos perjudicados con alguna jugada.
¿Qué es lo nuestro? Mío y de mis compañeros de curso en la escuela; es el recuerdo de las idas al Fuerte Tucapel a hacer estudios de historia en terreno, de lo que el resto del país se tenía que imaginar; también es el recuerdo de las reuniones boxeriles auspiciadas por el Sr. Rocha, y los jarros de leche preparados por la Señora Nena en la cocina. También nuestras son las tardes que íbamos a la loma Sánchez a escuchar los relatos del mismo profesor Rocha para los trabajos de comprensión de lectura; y también son nuestras las horas que nos pasábamos tratando de descifrar, algunos; las operaciones de álgebra del Sr. Luis Faúndez, y que entre número y signos nos hacía escuchar los versos que escribía.
Nuestro es el recuerdo de los días martes en que el auxiliar “Sotito” nos llevaba al dentista al Hospital; por turno, según fueran las necesidades, y los deseos de “capear” clases muchas veces , también nuestras eran “las botellitas” que traían la anestesia y que el dentista el Sr. Gallardo nos regalaba para calmar los dolores.
Nuestra es la historia de los aborígenes locales que defendieron sus tierras de la invasión de los extranjeros como ningún pueblo lo hizo en América; nuestros son los nombres gloriosos de Lautaro, Caupolicán y Galvarino que supieron enfrentar con verdadera firmeza y oponiendo sus pechos con absoluta entrega por los suyos a un enemigo desconocido y poderoso como nunca habían visto.
Nuestros son los recuerdos de los olores de los coigues, avellanos, ulmos y copihues que existieron en los cerros de Caramávida, San Ernesto, El Porvenir y tantas montañas de Butamalal y sus alrededores.
Nuestros son los días que nos aglomerabamos en la taquilla del viejo y querido Teatro Municipal para ver las hazañas de Tarzán y las películas de westerns italianos; nuestros eran los cucuruchos de piñones, castañas y maní tostado que vendía “Calulo” y su mamá en la puerta de este mismo teatro y que nos apresurábamos en comprar para lograr la mejor ubicación en sus butacas.
¡Qué tiempos aquellos! Y pensar que todos esos recuerdos son nuestros; nada más que nuestros.
Tal vez las personas más jóvenes tienen otros recuerdos, no me cabe la menor duda; pero es en base a esos recuerdos que se va cimentando el futuro de nuestros hijos porque nuestras vivencias, carencias, sacrificios y perseverancia en alcanzar nuestras metas son las que ponen en nuestro corazón el entusiasmo y la fe , y por lo tanto la esperanza de alcanzar mayores logros y mejores condiciones de vida para nuestros descendientes.
Por último, volviendo al mismo relato del cuento “El Padre” de Olegario Lazo Baeza, mencionado en la columna anterior; la razón principal por la que Manuel Zapata “Mañungo” desprecia a su padre es porque es campesino, pobre y no está a la altura de los oficiales con quienes él se rodea ahora; pero además el mismo es bajo, moreno, y de una contextura física, digamos común; y díganme si no duele leer el cuento, si no dan ganas de abrazar al viejo padre, si no indigna hasta la angustia ese hijo no huérfano, pero sí malagradecido, arrogante y arribista, que tal vez sea la representación de otro de nuestros rostros arquetípicos y de nuestros ojos que miran con nostalgia enfermiza hacia el viejo continente añorando lo que nunca hemos sido; ni jamás seremos.
Tal vez en esta oportunidad como nunca encuentro sentido a las angustiadas palabras de mi amigo y escritor Clímaco Hermosilla en el epílogo de su libro “Crónicas” en la página 163 que dice que: “A nadie le gusta que lo que ama muera o desaparezca, y yo veo cómo nuestro mundo, esa comunidad semi-urbana, semi-rural, de tradiciones tan queridas, va desapareciendo, tragada por el ritmo frenético de la vida de nuestros días; olvidada cuando no despreciada por las nuevas generaciones de jóvenes cibernéticos , poco imaginativos, poco creativos, siempre aburridos, siempre hastiados…”
Entonces si recordar nuestro pasado; a nuestros amigos, a nuestros padres por ignorantes que hayan sido, y defender lo que marcó nuestra vida para siempre, y además forma parte del patrimonio característico de nuestra ciudad, es un “comentario añejo”; quiere decir que ya es hora de borrar nuestra ciudad completa y nuestra existencia misma de la vida cotidiana de este país.
(*) Francisco Flores Olave
Ex-radio controlador de Radio MIllaray
Alumno egresado de 8vo año de 1971
Escuela Nº1 profesor jefe Valentín Rocha
http://francisco-flores.blogspot.com

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C O M E N T A R I O S
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Comentarios (2) |
Luis Flores Olave
curanilahue@gmail.com
201.222.224.5
(2)
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16-02-07
Verdades y mitos
"...olvidada cuando no despreciada por las nuevas generaciones de jóvenes cibernéticos , poco imaginativos, poco creativos, siempre aburridos, siempre hastiados…”
Creo estar en concordancia con lo que dice Francisco, ambos somos amantes de los recuerdos y tradiciones de nuestra infancia, aunque pobre económicamente, pero no en espíritu y fuerza de lucha.
En lo que no comparto es en el texto tomado del Sr Hermosilla, es posible que nuestros ideales cincuentenarios disten de los que tienen los jóvenes de las actuales generaciones, sin embargo los profesores sabemos y entendemos que la forma de vida es diferente...muy diferente, sin embargo si sabemos guiarlos, en realidad mostrarles el camino, ellos llegan a amar y a sentir cerca lo nuestro.
Tengo la suerte de trabajar con niños desde 6 a 10 años (1º a 4º básico) y se lo que sienten por un paseo al campo, al rio, saber como era su pueblo, la gente, como vivian etc. no es cierto que ellos sean indiferentes.
Es posible que nosotros, los adultos los veamos diferentes. Son igial a lo que nosotros fuimos...pero en otra época. |
Eduardo Sáez Maldonado
chileenevidencia@bol.com.br
201.13.95.63
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15-02-07
P....M.....,Es verdad,la pura verdad!!!
Cuánta verdad dichas,en pocas líneas poéticas y en el mas puro estilo proseano.Ver la foto del antiguo Banco del Estado,con la puerta y las ventanas de donde vivía el agente;me recuerdo de los Astudillo.Jorge Arturo Astudillo Cañas fue mi compañero de escuela primaria,y su hermana Raquel (lindísima,compañera de mi hermana Gladys.Su padre era muy atento con los amigos de sus hijos.Cómo Olvidar a mi compañero Félix que vivia en la estación y que le arrancó un beso a Raquel para luego huir feliz(niñerías maravillosas!)Es verdad Francisco,y es emocionante.Iré a Chile en Marzo.Espero verlosen Stgo. |
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